Descubren cómo la estevia regula los niveles de azúcar en la sangre

estevia

¿Qué hace que el sabor de estevia sea tan dulce? Y sobre todo ¿cómo mantiene el nivel de azúcar en sangre bajo control?
Un grupo de investigadores de la Universidad de Leuven (Bélgica) ha descubierto que la estevia estimula una proteína esencial para nuestra percepción del gusto, que asimismo está implicada en la liberación de insulina después que ingerimos alimentos.


La "stevia rebaudiana" es una planta nativa de las regiones subtropicales de América del Sur. El extracto de estevia se ha utilizado durante siglos como aditivo alimentario esa parte del mundo.


En los últimos años, la estevia se ha hecho muy popular en prácticamente todo el mundo como sustituto no calórico del azúcar. Además, este edulcorante natural  era conocido por sus efectos positivos en regular los niveles de azúcar en sangre. Aunque hasta ahora, nadie entendía muy bien como se producía este efecto.
Pero un estudio realizado por Koenraad Philippaert y Rudi Vennekens del Departamento de Medicina Celular y Molecular de la Universidad de Leuven ha revelado el mecanismo subyacente.

"Los experimentos han demostrado que los componentes activos del extracto de estevia, esteviósido y esteviol, estimulan el canal iónico TRPM5", explica el Dr. Philippaert. "Las proteínas conocidas como canales iónicos son una especie de vía microscópica a través de la cual las minúsculas partículas cargadas entran y salen de la célula. Estos canales están detrás de muchos procesos en el cuerpo".

"El TRPM5 es, ante todo, esencial para la percepción del gusto dulce, amargo y de los sabores agradables en la lengua", continúa Philippaert. "La sensación gustativa se hace aún más fuerte por el componente steviol, que estimula a las proteínas TRPM5. Esto explica el sabor extremadamente dulce de la estevia, así como su amargo post-gusto".

Las proteínas TRPM5 también aseguran que el páncreas libere suficiente insulina, por ejemplo después de una comida. Por lo tanto, ayuda a prevenir niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y el desarrollo de la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 se desarrolla si el páncreas libera cantidades insuficientes de insulina, a menudo como resultado de un estilo de vida poco saludable.


Los glicósidos de esteviol (los componentes dulces presentes en las hojas de la estevia) mejoran la función de las células beta pancreáticas y además potencian la sensación del gusto dulce mediante la estimulación del canal iónico TRPM5.


"Cuando a los ratones de laboratorio les damos para consumir una dieta rica en grasas durante un largo período de tiempo, eventualmente desarrollan diabetes", explica el profesor Vennekens. “Pero este no es el caso de los ratones que también reciben una dosis diaria de extracto de estevia."

Sin embargo, la estevia no tiene este efecto protector en los ratones sin proteínas TRPM5. Esto indica que la protección contra los niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y la diabetes se debe a la estimulación de las proteínas TRPM5 mediante componentes de la estevia.

El estudio abre perspectivas para el desarrollo de nuevos tratamientos para controlar o posiblemente prevenir la diabetes. Pero hay que aclarar que esto es una investigación, y que para pensar en nuevos medicamentos todavía queda camino por recorrer.


Referencia:
https://www.nature.com/articles/ncomms14733


La clave de los atracones de comida puede estar en la mielina del cerebro

Muchos trastornos alimenticios son hereditarios, sin embargo, los factores genéticos subyacentes son desconocidos. La ingesta compulsiva es un rasgo altamente heredable, además, esta condición está asociada muchas veces con trastornos en el estado de ánimo y diversas adicciones. 

comida atracón

Esto quiere decir que, la comprensión de su base genética, podría marcar el camino del desarrollo terapéutico para tratar varias enfermedades neuropsiquiátricas.
En este sentido, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston, sugiere que han identificado una asociación genética en ratones relacionada con los atracones de comida. El equipo también pudo haber encontrado evidencia de que comer compulsivamente altera la composición de las proteínas en el cerebro.
Los resultados apoyan la hipótesis de que hay un subconjunto de genes que influye tanto en algunas adicciones, como así también en ciertos trastornos alimentarios.

La investigación, publicada en ‘Biological Psychiatry’, utilizó dos cepas de ratones de laboratorio que son genéticamente similares, pero no exactamente idénticas. Se sabe que los ratones de cada cepa se comportan de manera diferente con respecto a las distintas adicciones (alcohol, drogas, psicoestimulantes, etc). 

La reproducción de las cepas entre sí durante dos generaciones y la evidencia de que la descendencia mostró conductas compulsivas asociadas con la comida, permitió a los investigadores detectar una clara relación causal entre la herencia genética y la variación del comportamiento.


Según el profesor Camron D. Bryant, autor principal del estudio, los ratones de la cepa C57BL/6NJ mostraron una rápida y robusta escalada en el consumo de comidas ricas en grasas saturadas, no así los de la otra cepa estudiada, la C57BL/6J.


En un estudio anterior, el profesor Vivek Kumar del ‘Jackson Laboratory’ había encontrado un predictor de la adicción a la cocaína en la misma región cromosómica que la nueva investigación identificó en los casos de alimentación compulsiva. Ambas investigaciones también encontraron que la vinculación estaba relacionada con una mutación en el gen llamado citoplasma FMR1 interactuando con la proteína Cyfip2.


El estudio de Bryant también observó que el comer de forma compulsiva coincidió con una disminución en la transcripción de un conjunto de genes en el estriado, un componente del sistema de recompensas del cerebro. Estos genes son importantes en la mielinización, un proceso químico que forma una vaina alrededor de las fibras nerviosas que acelera el flujo de los impulsos nerviosos.

Estos datos sugieren que la restauración de la mielina podría conducir al retorno de comportamientos alimentarios saludables en personas con trastornos por atracón. Bryant planea ver si puede revertir los comportamientos asociados con la ingesta compulsiva (ansiedad, depresión, impulsividad) mediante la administración de agentes que promueven la remielinización y así restaurar la función neuronal.


Por ejemplo, se sabe que la vitamina D activa la remielinización en pacientes con esclerosis múltiple. En este caso, el receptor de la vitamina D estimula la regeneración del recubrimiento de mielina que envuelve a las neuronas.


Estos resultados nos dicen que estamos en un punto de la genética donde podemos escanear más eficientemente los mapas de genes, tanto de seres humanos como en ratones, donde los tamaños de las muestras se están convirtiendo rápidamente en suficientemente grandes como para detectar asociaciones significativas en los genomas. Los resultados de otros trastornos neuropsiquiátricos como la esquizofrenia, donde se han identificado ya cientos de genes, sugieren que estamos justo en la punta del iceberg.
Felizmente, estos son tiempos emocionantes para la investigación genética de los trastornos y las adicciones.


Referencia:
http://www.biologicalpsychiatryjournal.com/article/S0006-3223(16)32940-7/fulltext



Un consumo elevado de azúcar durante el embarazo aumenta la incidencia de alergia y asma en el hijo

Una mayor ingesta materna de azúcar en el embarazo aumenta el riesgo de alergia y asma en su hijo, independientemente de la ingesta de azúcar en la primera infancia.



Este nuevo estudio tuvo como objetivo investigar la relación entre la ingesta materna de azúcar durante el embarazo y el riesgo de alergia y asma en los niños. Dicho sondeo forma parte del Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC).


El Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC) es una investigación basada en cuestionarios y estudios clínicos anuales sobre casi 14 mil niños (y ambos padres) nacidos a partir del año 1991 en el municipio de Avon (Reino Unido).


Ha habido un considerable interés en el papel de la dieta materna durante el embarazo en la etiología del asma infantil y la atopia (predisposición genética a padecer alergias). Los estudios anteriores se han centrado particularmente en los efectos potencialmente beneficiosos de los antioxidantes, siguiendo la hipótesis de que una disminución de la ingesta de antioxidantes en los países occidentales ha llevado a una reducción de las defensas y, por tanto, a un aumento de asma y alergias en las últimas décadas.
Una hipótesis alternativa, que ha recibido menos atención, es que la epidemia de asma y alergia en los países occidentales podría explicarse, en parte, por el aumento de la ingesta de alimentos que pueden ser perjudiciales.

Entre los años 1970 y 2000, hubo un aumento del 25% en el consumo per cápita de todos los azúcares refinados en los países industrializados.
Mientras que a los niños con un alto consumo de bebidas azucaradas se les ha relacionado con el asma y particularmente el asma atópica, la relación entre el consumo materno total de azúcar durante el embarazo y problemas respiratorios en sus hijos no habían sido estudiados.


Una investigación anterior había informado de una correlación entre el consumo perinatal de azúcar y síntomas graves de asma infantil, pero no pudo abordar específicamente la ingesta de azúcar materna en el embarazo. Otro estudio realizado en Dinamarca analizó la relación entre el consumo de refrescos durante el embarazo (pero no la ingesta total de azúcar) y la rinitis alérgica.
  

En cambio, en este nuevo sondeo, se analizaron las asociaciones entre la ingesta materna en el embarazo (estimada mediante un análisis de frecuencia alimentaria) y los diagnósticos de asma, rinitis alérgica, eccemas, reacciones alérgicas, sibilancias, análisis de inmunoglobulina E (IgE) y función pulmonar en niños de entre 7 y 9 años.


La investigación

Los datos sobre la dieta materna durante el embarazo abarcaron la frecuencia semanal de consumo de 43 grupos de alimentos, además se hicieron preguntas más detalladas sobre el consumo diario de otros ocho alimentos básicos. El análisis alimentario se utilizó para evaluar la ingesta total de energía y el consumo diario de nutrientes, para de esta manera estimar la ingesta diaria de azúcar. A partir de estas estimaciones se clasificaron a las mujeres en cuatro categorías.

Entre los niños, al momento de la investigación, el 12,2% tenía diagnóstico de asma, el 10,7% tenía sibilancias, el 8,8% tenía rinitis alérgica, el 16,2% tenía eccema, el 21,5% tenía alergias y el 61,8% no tenía ninguno de estas cinco patologías.

En cuanto a las madres durante el embarazo, aquellas mujeres que estaban en la categoría de menor consumo de azúcar tenían un menor IMC (índice de masa corporal) previo al embarazo, mayor consumo de energía total y, proporcionalmente, ganaron menos peso durante el embarazo que las mujeres con mayor consumo de azúcar. Además, sus hijos tenían más probabilidades de haber pesado menos al nacer y de haber tenido un IMC normal a la edad de 7 años.

Haciendo un cruzamiento de datos entre madres e hijos, se desprende que hubo evidencia positiva entre la ingesta de azúcar durante el embarazo y el asma y la sibilancia, y una evidencia más fuerte con reacciones alérgicas y asma atópico. No hubo asociación con eczema y rinitis alérgica.


Referencia:
http://erj.ersjournals.com/content/50/1/1700073


¿Qué motiva a la gente a tomar decisiones que ponen en riesgo su salud?


Dada la fuerte inclinación hacia la autopreservación que posee el ser humano, puede ser difícil entender por qué tantas personas hacen cosas que ponen en riesgo su salud. Sin embargo, ocurre todo el tiempo, y si bien sucede especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, este tipo de conductas se manifiestan en prácticamente todas las franjas etáreas. 

fumar


La investigación sobre la auto-percepción y apariencia sugiere que las personas monitorean la impresión que los demás tienen sobre ellas y se esfuerzan por presentar una imagen de sí mismas que motiven evaluaciones positivas. En otras palabras, por mucho que podamos profesar, nos preocupamos por lo que otros piensan de nosotros, lo que nos lleva a querer causar una buena impresión.

Para examinar como los comportamientos de auto-percepción pueden afectar nuestra salud, investigadores de la Universidad Wake Forest (Carolina del Norte, EEUU) realizaron un análisis con 110 estudiantes universitarios. 
En un cuestionario, se les preguntó a los participantes si se habían involucrado en el último año en algún comportamiento de riesgo para su salud con el propósito de impresionar a otros, dichos comportamientos eran 10:

1.) Fumar tabaco
2.) Consumo excesivo de alcohol
3.) Conducción imprudente
4.) Consumo de drogas
5.) Conducción bajo influencia de alcohol o drogas
6.)  Relaciones sexuales con persona desconocida sin protección       
7.) Participar en peleas
8.) Subirse a un coche conducido por una persona alcoholizada o drogada
9.) Realizar acrobacias físicas peligrosas
10.) Levantar pesos excesivos


Para cada comportamiento, los participantes debían indicar cuáles de las siguientes imágenes estaban tratando de representar: relajado, divertido, sociable, valiente (tomador de riesgos), físicamente atractivo o demostrar madurez.


Los resultados

Los resultados mostraron que tres de cada cuatro participantes asumieron haber realizado, al menos, uno de los comportamientos en un intento de causar una impresión deseada en otros. Los comportamientos más comunes eran beber alcohol, conducir peligrosamente y fumar (específicamente entre los hombres, las acrobacias físicas peligrosas y el levantamiento excesivo de peso también eran relativamente comunes).


Los participantes principalmente dijeron que querían principalmente parecer relajados, valientes, divertidos y sociables. A pesar de que hubo solapamientos, el consumo de bebidas alcohólicas se asociaba a menudo con el deseo de parecer divertido y social, mientras que fumar era más a menudo vinculado a querer parecer maduro y relajado.

¿Fueron estos comportamientos riesgosos eficaces en la obtención de las impresiones deseadas? En promedio, los participantes percibieron que sus esfuerzos fueron moderadamente exitosos, aunque no les quedó claro si las otras personas compartirían estas percepciones.

Por supuesto, hay un montón de otras razones por qué la gente se involucra en comportamientos insalubres, incluyendo las adicciones y la reducción del estrés. Sin embargo, en la medida en que las preocupaciones de auto-percepción pueden desempeñar un papel, las campañas para la promoción de la salud pueden ser más eficaces cuando toman en cuenta estas preocupaciones. Por ejemplo, cuando los programas de educación sobre drogas sólo se centran en los riesgos para la salud, pueden inadvertidamente provocar que el comportamiento sea más atractivo para aquellos que quieren parecer valientes y/o rebeldes.

Si bien los comportamientos temerarios pueden ser más comunes en los adolescentes, también pueden ocurrir en los adultos, sólo tienden a adoptar formas diferentes, como no buscar tratamiento para un problema de salud por vergüenza o pereza, o intentar realizar una tarea física peligrosa, como levantar un pesada pieza del mobiliario con el fin de sentirse fuerte y autosuficiente.


Referencia:
http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/08870440108405487


¿Por qué algunos medicamentos provocan pesadillas?


medicamentos


Una manera de entender las pesadillas es considerar las condiciones que las inducen. Por ejemplo, las personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT) suelen reportar pesadillas. Se ha demostrado que el Prazosin (también conocido como Minipress o Vasoflex) reduce de forma fiable el insomnio y las pesadillas en personas que sufren TEPT. Esto ocurre porque este fármaco bloquea un receptor de la noradrenalina.


La noradrenalina es un neurotransmisor con múltiples funciones fisiológicas y homeostáticas. Además de actuar como neurotransmisor también lo hace como hormona.


En realidad, el Prazosín es un medicamento que se utilizó originariamente para mejorar el flujo urinario en hombres con agrandamiento de próstata. Pero un hospital militar en Estados Unidos que atendía veteranos de guerra, descubrió que este medicamento aliviaba las dos patologías, es decir, el flujo urinario deteriorado asociado con una próstata agrandada y las pesadillas.

El rol de la noradrenalina en las pesadillas también es apoyado por el descubrimiento de la yohimbina. La yohimbina es un alcaloide derivado de la corteza de un árbol, es muy efectivo para el tratamiento de la disfunción eréctil, pero se ha descubierto que esta sustancia también aumenta la actividad de la noradrenalina en el cerebro, lo que incrementa el número de pesadillas.


Pesadillas y sueño

Los científicos han dividido el sueño en dos fases generales: el movimiento rápido del ojo (REM) y el movimiento no rápido del ojo (no REM). Estas dos fases se alternan a lo largo de la noche. El sueño no REM predomina durante las primeras horas después de quedarnos dormidos.
La mayoría de las personas, pero ciertamente no todas, sueñan durante el sueño REM. Cualquier medicamento que reduce la cantidad de tiempo que el cerebro pasa en el sueño REM puede inducir al cerebro a responder con el rebote REM. Por ejemplo, el alcohol reduce el sueño REM, por lo tanto, si se queda dormido borracho, el alcohol en su sangre evitará que su cerebro sueñe, esto hasta que el alcohol se metaboliza y ya no influya en la función cerebral. Una vez que esto sucede, el cerebro pasa un mayor porcentaje de tiempo en el sueño REM, es decir, el rebote REM. Los sueños que ocurren durante el rebote REM tienden a ser pesadillas.
Los fármacos que aumentan la acción del neurotransmisor GABA, como la mayoría de las benzodiazepinas, incluyendo los populares fármacos Clonazepam, o Restoril, también inducen a pesadillas aunque no siempre producen supresión de sueño REM.


GABA es el principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central. Desempeña el papel principal en la reducción de excitabilidad neuronal a lo largo del sistema nervioso. 


Irónicamente, los fármacos que se prescriben para tratar la adicción al alcohol bloqueando los receptores GABA, por ejemplo, Baclofen (vendido como Gablofen o Lioresal) producen pesadillas. En conjunto, esta evidencia sugiere un papel importante para el neurotransmisor GABA (y los medicamentos que influyen en él) en el control de las pesadillas.

El lapso de cada período de sueño REM que una persona experimenta cada noche es estrechamente controlado por las acciones del neurotransmisor acetilcolina. Los fármacos incompatibles con la acción de la acetilcolina, directa o indirectamente, tienden a producir pesadillas.
Desafortunadamente, muchos medicamentos antagonizan con la acetilcolina, incluyendo los antihistamínicos, algunos de los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos cardiovasculares comúnmente recetados para reducir la presión sanguínea, el popular fármaco antiulceroso ranitidina (Zantac), algunos medicamentos antipsicóticos comunes como la olanzapina (Zyprexa), así como medicamentos para prevenir el mareo por movimiento.
El antidepresivo paroxetina (Paxil) también tiene incidencia en la producción de pesadillas, ya que actúa evitando la recaptación de serotonina.


La serotonina es un neurotransmisor que participa en la regulación del sueño, ritmos circadianos, apetito, entre otras funciones corporales.


Debido a que muchas personas toman uno de estos medicamentos diariamente, la probabilidad de experimentar pesadillas recurrentes inducidas por fármacos es bastante alta.


¿Por qué algunas pesadillas implican una sensación de asfixia?

Estas sofocantes pesadillas de dificultad para respirar suelen ocurrir durante el sueño no REM cuando la respiración y frecuencia cardíaca se ralentizan significativamente. Si usted está soñando mientras experimenta estas condiciones fisiológicas, su cerebro incorpora sus cualidades sensoriales a la dinámica del sueño. A veces, con sólo estar bien envuelto en las sábanas, proporciona un estímulo sensorial suficiente para inducir a la sensación de asfixia.


En resumen, los fármacos que mejoran la función de los neurotransmisores noradrenalina o serotonina (y probablemente dopamina), fármacos que deterioran la función de las neuronas de acetilcolina (vinculada a recuerdos desagradables), el alcohol y la mayoría de los fármacos que usamos para reducir la ansiedad o inducir a la somnolencia, pueden causar pesadillas. 

El consumo de té produce cambios epigenéticos en las mujeres


Un estudio realizado en la Universidad de Uppsala (Suecia) muestra que el consumo regular de té conduce a cambios epigenéticos en los genes, dichos cambios se producen especialmente en las mujeres.


beber té

Los cambios epigenéticos son transformaciones químicas que modifican nuestros genes. En este estudio, los investigadores muestran que el consumo de té conduce a las mujeres a cambios epigenéticos en genes que interactúan con el cáncer y el metabolismo de los estrógenos.

Es bien sabido que los factores ambientales y de estilo de vida, como la alimentación, el tabaquismo y la exposición a sustancias químicas, pueden conducir a cambios epigenéticos.
En el presente análisis, investigadores de la Universidad de Uppsala, en colaboración con otros grupos de investigación europeos, analizaron si el consumo de café y té podría conducir a dichos cambios. 

Estudios anteriores habían sugerido que tanto el café como el té desempeñan un papel importante en la modulación del riesgo de enfermedades en los seres humanos mediante la supresión de la progresión tumoral, la disminución de la inflamación y la influencia del metabolismo de los estrógenos. Estos mecanismos pueden estar mediados por cambios en la metilación del ADN.


La metilación del ADN es un proceso por el cual se añaden grupos metilo al ADN. La metilación modifica la función del ADN y generalmente actúa para reprimir la transcripción génica. Dicho proceso es esencial para un normal desarrollo y se asocia con una serie de procesos fundamentales, incluyendo la represión de elementos repetitivos, el envejecimiento y la carcinogénesis.  La metilación es el principal mecanismo epigenético.


Resultados del estudio

Los resultados muestran que hay cambios epigenéticos en las mujeres que consumen té, pero no en los hombres. Curiosamente, muchos de estos cambios se encontraron en los genes implicados en el cáncer y en el metabolismo de los estrógenos

"Los estudios previos han demostrado que el consumo de té reduce los niveles de estrógenos, lo que pone de relieve una diferencia potencial entre la respuesta biológica al té entre hombres y mujeres. En general, las mujeres también beben mayores cantidades de té en comparación con los hombres, lo que aumenta nuestro poder para encontrar asociación en las mujeres" palabras de Weronica Ek, investigadora del Departamento de Inmunología y Genética de la Universidad de Upsala, quien dirigió el estudio. 
Asimismo, la investigación no encontró ningún cambio epigenético en las personas que bebían café.

Los resultados de este análisis ponen de relieve el papel de los componentes farmacológicamente activos en el té que participan en la moderación de la progresión de tumores y en el metabolismo de los estrógenos, lo que puede reflejar que los efectos en la salud relacionados con el consumo de té puede ser debido a cambios en la expresión de los genes. 

Hace ya tiempo que se había demostrado que las catequinas del té conducen a cambios epigenéticos in vitro en células cancerígenas cultivadas, potenciando de esta forma el argumento de que algunos de los efectos del té sobre la salud pueden estar mediados por la epigenética.


Referencia
https://www.uu.se/en/media/news/article/?id=8870&area=2,4,10,16&typ=artikel&lang=en



El consumo de alcohol durante el embarazo altera el desarrollo de la cara del bebé

Beber incluso pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo parece tener efectos sutiles sobre cómo se desarrolla la cara del bebé, incluyendo principalmente la forma de sus ojos, nariz, labios y frente. 


ecografía


Un estudio publicado recientemente en la revista “Jama Pediatrics” asegura que existe una asociación entre los diferentes niveles de exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial del bebé al año de vida. 

La exposición prenatal al alcohol es una causa prevenible de problemas de salud y desarrollo en los niños. Por ejemplo, el trastorno del espectro alcohólico fetal, que se caracteriza por dificultades de aprendizaje, problemas de habla, dificultades motoras y problemas de comportamiento. Dicho trastorno afecta de 3% al 5 % de los niños en edad escolar, con muchos casos no diagnosticados. También existe el síndrome de alcoholismo fetal (SAF), que se diagnostica cuando el deterioro cognitivo ocurre junto con anomalías de crecimiento y un fenotipo facial característico. 

Pero la mayoría de los estudios de mediciones faciales realizados hasta ahora utilizaban información limitada y son propensos a errores de medición. En estos nuevos estudios se utilizaron técnicas morfométricas para analizar fotografías tridimensionales (3D) utilizando modelos de superficie de la cara y la cabeza.
Esta técnica permite el análisis de toda la superficie facial y no requiere de evaluación subjetiva. 


El estudio

La investigación se llevó a cabo mediante un análisis sensible del fenotipo craneofacial a 415 niños. Entre el total de los niños se encontraron diversos casos de asociación entre la exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial en casi todos los niveles de exposición (exposición baja, moderada o alta, en el primer trimestre, segundo y tercero de embarazo). 


El objetivo primordial era examinar la asociación entre las dosis, la frecuencia y el momento de la exposición prenatal al alcohol y el fenotipo craneofacial en niños de aproximadamente 12 meses de edad.


El estudio se realizó entre el 1 de enero de 2011 y el 30 de diciembre de 2014, con madres reclutadas durante el primer trimestre de embarazo en clínicas públicas de maternidad en la ciudad de Melbourne (Australia). 

Los resultados indicaron que se observó una asociación consistente entre la forma craneofacial y la exposición prenatal al alcohol en casi cualquier nivel. Las regiones faciales más alteradas se concentraron en la parte media de la cara, nariz, labios, ojos y en la frente.
Las diferencias más pronunciadas fueron tres:

a) Entre el grupo sin exposición al alcohol y los grupos de baja exposición en el primer trimestre (alteraciones en la frente).
b) Entre los grupos de exposición moderada en el primer trimestre y los grupos de exposición alta en el primer trimestre (cambios en el mentón y labios).
c) Entre los grupos de exposición moderada a lo largo de todo el embarazo y los grupos de exposición alta a lo largo de todo el embarazo (alteraciones en ojos, nariz, parte media de la barbilla y región parietal).


Conclusiones

Los resultados de este estudio sugieren que, incluso en niveles bajos, de consumo de alcohol puede influir en el desarrollo craneofacial del feto, además de confirmar que el primer trimestre es un período crítico. 
Aunque la importancia clínica de estos hallazgos aún no se ha determinado, dichos resultados apoyan la conclusión de que, para las mujeres que están, o incluso aquellas que estén buscando quedar embarazadas, evitar el alcohol es la opción más segura.


Referencia:
http://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2630627



Fuertes evidencias contra el consumo de refrescos dietéticos

Mucha gente piensa que los refrescos dietéticos son alternativas saludables a las bebidas azucaradas. Sin embargo, cada vez más investigaciones sugieren que dichos refrescos, llamados light o diet, pueden tener importantes desventajas para nuestra salud y ni siquiera proporcionar el beneficio por el que las personas recurren a ellos, como la pérdida de peso. 




Dada la popularidad generalizada de estas bebidas, este tema merece una atención más específica. Casi la mitad de los adultos y un 20% de los niños en los países industrializados consumen edulcorantes artificiales, y la mayoría lo hacen diariamente. Las bebidas dietéticas constituyen una parte importante de dicha ingesta.

La evidencia más fuerte hasta ahora vincula a la ingesta regular de refrescos dietéticos con afecciones cardiovasculares, como accidente cerebrovascular (ACV) y ataque cardíaco, así como la diabetes tipo 2 y obesidad (estos dos últimos también son factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares). Por ejemplo, un estudio ampliamente reportado de más de 4 mil personas mayores de 45 años, encontró que aquellos que bebían uno o más refrescos "diet" todos los días tenían tres veces más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, que  quienes no consumían este tipo de bebidas. La investigación se publicó en la revista “American Heart Association”.

También, tres grandes estudios publicados entre 2007 y 2009 encontraron que las personas que bebían refrescos "light" regularmente tenían más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 y un 40% más riesgo de desarrollar síndrome metabólico, una variedad de problemas de salud que podrían aumentar el riesgo de la diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
Otros dos estudios a partir de 2012 reforzaron aún más estos resultados: los investigadores relacionaron el consumo diario de bebidas dietéticas con un riesgo aproximadamente del 45% mayor de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte temprana en un estudio en el que participaron unas 2600 personas. Además, también observaron un aumento del 30% en el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico, un tipo menos común de accidente cerebrovascular en el que un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro del cerebro.  


Otro estudio publicado en Plos One en 2014 encontró que aquellas personas que bebían más de una lata de bebida diet cada día, eran más propensas a ser diagnosticadas con depresión.


Una razón por la cual los científicos dudan decir definitivamente que los refrescos "light" son malos para la salud, es que no están seguros de que manera aumentan el riesgo de las enfermedades. Sin embargo, se cree que los edulcorantes artificiales pueden dañar los vasos sanguíneos, esto explicaría el patrón común que se observa en personas que consumen este tipo de bebidas en cuanto a padecer enfermedades como diabetes y accidentes cerebrovasculares.
Algunos estudios también han sugerido que los edulcorantes artificiales en refrescos pueden causar inflamación, una condición a menudo asociada con enfermedades del corazón.

También es posible que los edulcorantes artificiales comúnmente usados en estos refrescos puedan "engañar" al cerebro con antojos de alimentos ricos en calorías, que conduzcan al aumento de peso. Además se cree que pueden causar cambios en los niveles hormonales o en las bacterias intestinales, las cuales desempeñan un papel fundamental en el peso y en el manejo de la insulina. Por ejemplo, una investigación publicada en la revista Nature en 2014 encontró que los edulcorantes artificiales alteraban las bacterias intestinales, aumentando el riesgo de intolerancia a la glucosa, una condición que a menudo precede a la diabetes.


Qué hacer

En general, lo mejor es evitar los refrescos tanto azucarados como dietéticos por completo. Por ejemplo, poco después de que el edulcorante artificial aspartamo apareció en el mercado a finales de la década de 1990, una de las mayores quejas que recibió la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) se refería a dolores de cabeza. Ningún estudio científico ha demostrado que el aspartamo o las gaseosas diet causen dolores de cabeza, pero una revisión de la evidencia publicada en “The Clinical Journal of Pain” en 2009 sugiere que este edulcorante podría desencadenar o empeorar las cefaleas en aquellas personas que ya eran susceptibles a las migrañas

Al final, consumir ocasionalmente este tipo de bebidas (con azúcar o edulcorantes) no está mal. Pero para su consumo diario, lo mejor es beber agua, lisa y llanamente. Y si encuentra aburrido beber agua, pruebe agregándole una rodaja de limón. 


Los alimentos no son sólo la suma de sus nutrientes


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Los alimentos consisten en un gran número de diferentes nutrientes que están contenidos en una estructura compleja. La naturaleza de la estructura alimenticia y los nutrientes de la misma (es decir, la matriz alimentaria) determinarán la digestión y absorción de dichos nutrientes, alterando así las propiedades nutricionales generales del alimento. Por lo tanto, la matriz alimentaria puede presentar una relación diferente con los indicadores de salud, en comparación con los nutrientes únicos estudiados aisladamente.

Esta es la conclusión de un grupo internacional de expertos de epidemiólogos, médicos y expertos en nutrición  reunidos por la Universidad de Copenhague.

Tradicionalmente, las investigaciones sobre las implicaciones alimenticias de distintos productos en relación con la salud humana, se centran en el contenido de nutrientes individuales tales como proteínas, grasas, hidratos de carbono, etc.

Sin embargo, los efectos de un producto alimenticio no pueden determinarse sobre la base de los nutrientes individuales. La comida debe ser evaluada en su conjunto, en combinación con otros alimentos que se comen al mismo tiempo. Las conclusiones del panel de expertos han sido publicadas en la revista científica ‘Te American Journal of Clinical Nutrition’



Consumimos comidas, no nutrientes

La doctora Tanja Kongerslev, del Departamento de Nutrición de la Universidad de Reading (Reino Unido), una de las autoras del informe, explica que los científicos se han preguntado por qué los efectos reales de un alimento están en discordancia con los efectos esperados sobre la base de su contenido nutricional. Por lo tanto, han comenzado a mirar las cosas en un contexto más amplio.

Esto significa que la composición de un alimento puede alterar las propiedades de los nutrientes que contiene, de manera que no se puede predecir sobre la base de un análisis de nutrientes individuales. Por ejemplo, los productos lácteos como el queso tienen un efecto menor sobre el colesterol en la sangre de lo que se podría esperar sobre la base de su contenido de grasa saturada. Hay interacciones entre los nutrientes de un alimento que son significativas para su efecto total sobre la salud.

Otro ejemplo son las almendras, que contienen mucha grasa, pero que liberan menos grasa de lo esperado durante la digestión. Esto quiere decir que los efectos sobre la salud de un alimento son, probablemente, una combinación de la relación entre sus nutrientes y también los métodos utilizados en su preparación o producción, lo que significa que algunos alimentos pueden ser mejores para nosotros o menos saludables de lo que se cree actualmente.

Finalmente, el debate se centró en los productos lácteos y en cómo la compleja mezcla de nutrientes y sustancias bioactivas, como minerales y vitaminas, puede afectar la digestión y cambiar las propiedades nutricionales y de salud de un alimento en particular. El panel concluyó, entre otras cosas, que el yogur y el queso tienen un efecto diferente y más beneficioso sobre la salud ósea, el peso corporal y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares de lo que se esperaría en base a su contenido de grasas saturadas y calcio.
La investigación actual demuestra claramente importantes beneficios para la salud del queso para la prevención de la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer. Todos los efectos positivos se deben a una compleja interacción entre bacterias beneficiosas, minerales e ingredientes bio-activos de este alimento.


Referencia:
http://ajcn.nutrition.org/content/early/2017/04/12/ajcn.116.151548.abstract


5 cosas que usted necesita saber acerca de su peso y de las dietas

Como profesional, he trabajado con cientos personas que continuamente están luchando con una dieta crónica. Una de las muchas cosas que me gusta de mi trabajo es que cada persona viene con su propia historia. Pero después de haber escuchado cientos, tal vez miles de estas historias, algunos temas universales comienzan a emerger.


imagen corporal


Estos son 5 puntos que mis pacientes me han enseñado acerca de nuestra obsesión cultural por la pérdida de peso. Mi esperanza es que estas líneas le hagan reflexionar sobre ese nefasto ciclo de dieta - comer en exceso – angustia. Porque la lección más importante que he aprendido es que hay una salida, pero la solución no siempre es la que uno cree que es.


1.) La imagen corporal no tiene absolutamente nada que ver con el peso

Cuando comencé a trabajar en una clínica que se especializaba en personas con malos hábitos de alimentación, pensé que iba a trabajar con una gran cantidad de personas calificadas normalmente como con "sobrepeso" u "obesas". Pero aprendí que esto estaba bastante alejado de la realidad y que el rechazo al propio cuerpo no discrimina por tamaño. Recuerdo que una vez fui a la sala de espera a conocer a una mujer que me había dicho por teléfono que estaba buscando ayuda porque odiaba su aspecto físico, tanto que a veces era difícil para ella salir de su casa. Al verla, descubrí a una mujer que reunía todos los criterios de las normas tradicionales de belleza. Cuando entró a mi oficina me describió su relación abusiva con la comida y el auto-odio hacia su físico. Allí me di cuenta de que hay mucha gente que ha declarado la guerra contra su propio cuerpo, independientemente de su peso y tamaño corporal.


2.) Cambiar su cuerpo no es la respuesta

Nos han lavado el cerebro para creer que si nuestro cuerpo se viera de forma en que los “expertos” nos dicen que se supone que tiene que estar, a continuación vamos a dejar de angustiarnos por nuestra contextura física. Esto no es verdad. ¿Alguna vez has mirado hacia atrás, en una época que eras más delgado y pensaste "si estaba tan bien en aquella época, por qué no lo apreciaba? Si tan sólo pudiera volver a aquel peso, sería feliz".
No, no eras feliz cuando estabas en ese peso y con toda probabilidad no serás feliz si vuelves a él. Porque, como dice el punto 1, la imagen corporal no tiene absolutamente nada que ver con el peso.


3.) Hacer dieta no funciona

Incluso si la pérdida de peso hizo mejorar la forma en que se sintió sobre sí mismo, el problema es que no hay una buena manera de hacerlo. Aprendí esta lección durante mis años como investigador en casos de obesidad. Asistí a conferencias en las que oí los resultados de cientos de resultados de estudios realizados por verdaderos expertos en obesidad, y todo apuntaba a la misma conclusión: Nadie tiene ni idea de cómo hacer que la gente, al perder peso, pueda mantenerlo en el largo plazo. Cualquier investigación que incluía un período de seguimiento significativo, tenía pésimos resultados, prácticamente todas las personas volvían al peso original. Es por ello que aprendí que las dietas no funcionan.


4.) Los problemas con la comida no necesariamente desaparecen cuando se abarcan  otros problemas emocionales

He tenido una gran cantidad de pacientes que han venido a mí después de años de psicoterapia, a menudo muy buena psicoterapia; tratamientos en los que estos pacientes han hecho progresos significativos y cambios en muchas áreas de sus vidas. Pero incluso cuando los problemas de depresión, ansiedad, o de relaciones mejoran, los temas de alimentación a menudo permanecen. A pesar del hecho de que comer en exceso es a menudo provocado por problemas emocionales subyacentes, parece como si la resolución de esos problemas emocionales no fuera suficiente para liberar a estas personas de su tormentosa relación con la comida y de su angustiosa relación con sus cuerpos.


5.) La obsesión con la alimentación saludable puede conducir a desnutrición y al aislamiento social

Por último, voy a describir una forma de actuar bastante típica en personas que en algún momento tuvieron problemas con la comida. Y es que viran hacia un comportamiento alimenticio compulsivo y excesivamente restrictivo, con muchas reglas auto-impuestas sobre comer sólo alimentos que consideran saludables, hasta el punto de eliminar grupos enteros de alimentos. Generalmente, estas personas comienzan a basar su autoestima en los hábitos alimenticios. Y como resultado de esto, sienten gran ansiedad si rompen sus propias reglas dietéticas y con frecuencia comienzan a tener problemas sociales, académicos o relacionados con el trabajo.
Alguien que actúa de esta forma puede comenzar a juzgar la manera en que otros comen, y al mismo tiempo, se sienten moralmente superiores sobre la forma que ellos mismos se alimentan. Este comportamiento generalmente comienza como una intención de adoptar hábitos más saludables pero puede convertirse en una conducta física y psicológicamente perniciosa. 



Hipertensión arterial: 7 consideraciones que hay que saber


Conocer los hechos puede ayudar a tomar decisiones inteligentes. Es por ello que hoy analizamos algunos argumentos comunes en la creencia popular sobre la hipertensión arterial, que pueden no ser del todo correctos y conducir a problemas severos de salud.


hipertensión arterial

1.)  Mi hipertensión es hereditaria y no hay nada que pueda hacer

Es cierto que la hipertensión arterial puede deberse a factores genéticos. Si padres o parientes cercanos han tenido presión arterial alta, es más probable que la persona la desarrolle también. Sin embargo, opciones en el estilo de vida como practicar actividades deportivas o la dieta, han permitido a muchas personas con antecedentes familiares de presión arterial alta evitar esta patología.


2.) No consumo sal de mesa, así que tengo controlada mi ingesta de sodio

No en todos los casos, pero a muchas personas el sodio puede aumentar la presión arterial. Pero controlar el sodio significa algo más que simplemente evitar el salero en la mesa. También significa verificar las etiquetas, porque hasta el 75% del sodio que consumimos está oculto en alimentos procesados como salsa de tomate, sopas, condimentos y conservas. Cuando compre alimentos preparados y preenvasados, lea las etiquetas. Observe la palabra "sodio" o el símbolo "Na" en las mismas. Estas palabras muestran que cantidades de sodio están presentes.
El requerimiento de sodio por persona es de 500 mg/día aproximadamente. Sin embargo, en promedio, hasta 3 gramos de sodio están contenidos en los alimentos que consume una persona diariamente.


3.) Yo utilizo sal marina o kosher, en lugar de sal de mesa

Mucha gente piensa que estas alternativas son bajas en sodio y que por tanto no significan un problema. Sin embargo, químicamente hablando, la sal marina o la sal kosher son iguales que la sal de mesa: 40% de sodio, y cuentan lo mismo en el consumo total de sodio. La diferencia es que la sal de mesa es una combinación de dos minerales: sodio (Na) y cloruro (Cl).


4.) No tengo síntomas de hipertensión arterial

Sólo en Estados Unidos, 85 millones de personas tienen hipertensión arterial, y muchas de ellas no lo saben o no experimentan los síntomas típicos de esta patología: agitación, nerviosismo, sudoración, insomnio, cara enrojecida. En un sinnúmero de casos, la hipertensión es asintomática, y las personas la padecen durante años sin saberlo. En ese caso, es posible que la presión arterial alta le esté dañando las arterias, corazón y otros órganos. No cometa el error de pensar que, porque no hay síntomas, no existe el problema.


5.) He leído que el vino es bueno para el corazón, lo que significa que puedo beber todo lo que quiera

Si usted bebe alcohol, incluyendo vino tinto, debe hacerlo con moderación. El consumo intenso y regular de alcohol puede aumentar drásticamente la presión arterial. También puede causar insuficiencia cardíaca, conducir a un derrame cerebral o producir latidos cardíacos irregulares. Demasiado alcohol puede contribuir a triglicéridos altos, cáncer, obesidad, alcoholismo, además de provocar accidentes. Si bebe, limite el consumo a no más de dos bebidas al día para los hombres y una bebida al día para las mujeres. Generalmente, una bebida equivale a una cerveza de 355 ml (una lata), un vaso de vino de 120 ml, o un vaso de de 45 ml de bebidas de mayor graduación alcohólica (coñac, vodka, ron, pisco, tequila, whisky, etc.)


6.) Ya me he tomado la presión arterial y estoy bien

Debido a que la presión arterial es fluctuante, con tomársela una vez o en períodos muy prolongados de tiempo no es suficiente. En realidad, debe medirse regularmente y a distintas horas del día. Ya que la presión, por cuestiones hormonales, tiende a subir en determinados momentos a lo largo de la jornada, por ejemplo, muchas personas experimentan una subida de la presión en las primeras horas de la mañana. 


7.) Me diagnosticaron hipertensión, pero ahora la tengo normal

Esta es la excusa que mucha gente utiliza para dejar de tomar la medicación o abandonar la dieta. Hay que ser consciente de que la hipertensión arterial puede ser una enfermedad de por vida y el hecho de tenerla normal en un determinado momento no significa que el problema haya terminado. Siga cuidadosamente las recomendaciones de su médico, incluso si esto significa tomar medicamentos todos los días durante el resto de su vida. 



El antioxidante resveratrol podría ayudar a las arterias de personas con diabetes

Un estudio ha encontrado que el antioxidante resveratrol, que se encuentra en uvas, vino tinto, maní (cacahuetes) y arándanos, disminuyó la rigidez de las arterias en personas con diabetes tipo 2.


uvas

La rigidez de las arterias, llamada arteriosclerosis, aumenta el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

"En el tratamiento con resveratrol, las personas con diabetes tuvieron una tendencia hacia la mejora de la rigidez arterial, y en las personas con mayor rigidez el beneficio era mayor", dijo la investigadora principal Dra. Naomi Hamburgo, jefe de la sección de biología vascular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.

A medida que las personas envejecen las arterias se endurecen, lo que puede conducir a un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. En personas con diabetes tipo 2 y obesidad, este proceso comienza antes y puede tener consecuencias más graves.


Los alimentos más ricos en resveratrol son: uvas, vino tinto, arándanos, maní (cacahuate), nueces, avellanas, almendras, pistachos y ostras.


El estudio
  
La arteria más grande del cuerpo es la aorta, que lleva la sangre del corazón hacia el resto del cuerpo. Para el estudio, los investigadores midieron el espesor aórtico de 57 pacientes con diabetes tipo 2 (56 años en promedio y la mayoría con obesidad). Los investigadores también realizaron pruebas para medir la salud de los vasos sanguíneos.

Algunos pacientes recibieron suplementos de resveratrol, mientras que a los otros se les administró un placebo. En general, el estudio encontró una tendencia hacia una menor rigidez aórtica en los participantes que tomaron resveratrol.

Por ejemplo, en un subgrupo de 23 pacientes que tenían la aorta excepcionalmente rígida al comienzo del estudio, dosis diarias de resveratrol de 100 miligramos (mg) durante dos semanas redujeron la rigidez en casi un 5%. Ese régimen fue seguido por dosis de 300 mg durante dos semanas más, lo que disminuyó la rigidez en un 9%.
Además, los investigadores encontraron que la rigidez aórtica aumentó entre los que tomaron el placebo durante las cuatro semanas.

En estudios con animales se ha demostrado que el resveratrol activa el gen SIRT1, que parece retrasar el envejecimiento y el desarrollo de varias enfermedades.

Para ver si esto sucedía también en humanos, los mismos investigadores tomaron muestras de los revestimientos de los vasos sanguíneos de siete pacientes y observaron la actividad del gen SIRT1. Encontraron que la actividad de los genes aumentó levemente después de la suplementación del resveratrol. Sin embargo, dicen los autores, que esto no es prueba de que el resveratrol active un gen de la longevidad, solo que hubo una asociación.

"Sabemos que las personas que beben vino tinto y comen nueces viven más tiempo, pero ¿por qué?" Dijo el Dr. Byron Lee, profesor de medicina en la Universidad de California en San Francisco. "Es emocionante ver como los científicos comienzan a desentrañar el misterio". Este estudio demuestra que un antioxidante natural que se encuentra en alimentos puede revertir los cambios relacionados con la edad en las arterias, dijo Lee, que no participó en el estudio.

Muchas personas obtienen el resveratrol en su dieta diaria. Sin embargo, la doctora Hamburg señaló que las dosis de resveratrol utilizadas en el estudio son mayores que la que existe en un vaso de vino tinto, una de las fuentes más importantes del antioxidante.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Corazón y el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los Estados Unidos.


Referencia:
https://www.drugs.com/news/red-wine-antioxidant-might-help-diabetics-arteries-65462.html


Si no es la grasa saturada ¿qué es lo que obstruye las arterias?

Después de décadas de creer que las grasas saturadas de la dieta estaban asociadas con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2, distintos meta-análisis de estudios observacionales recientes han dado cuenta de que no hay tal asociación en adultos sanos. Es decir, la creencia de que la grasa de los alimentos obstruye las arterias es simplemente errónea. 

arteria


Una revisión sistemática histórica y un meta-análisis de estudios observacionales no mostraron asociación entre el consumo de grasas saturadas en adultos sanos y:
1) mortalidad por todas las causas
2) cardiopatía coronaria
3) mortalidad por cardiopatía isquémica
4) accidente cerebrovascular isquémico
5) diabetes tipo 2

De manera similar, en la prevención secundaria de cardiopatía coronaria, no hay beneficios en reducir la grasa, incluida la grasa saturada. Es instructivo señalar que en un estudio angiográfico en mujeres posmenopáusicas con enfermedad coronaria, una mayor ingesta de grasa saturada se asoció con una menor progresión de la aterosclerosis mientras que el consumo de carbohidratos y azúcares se asociaron con una mayor progresión.

Prevenir el desarrollo de la aterosclerosis es importante, pero es la aterotrombosis el verdadero asesino. La mayoría de los eventos cardíacos ocurren en sitios con más del 70% de obstrucción de la arteria coronaria y éstos no generan isquemia (disminución o detención de la circulación de sangre a través de las arterias) en la prueba de estrés. Cuando las placas se rompen, la trombosis coronaria y el infarto de miocardio pueden ocurrir en cuestión de minutos.

En comparación con el consejo de seguir una dieta baja en grasa (37% de grasa), una dieta mediterránea sin restricciones energéticas (41% de grasa) suplementada con al menos cuatro cucharadas de aceite de oliva extra virgen o un puñado de nueces, tuvo una reducción de hasta un 30% de eventos cardiovasculares en más de 7500 pacientes de alto riesgo.

Además, el meta-análisis demostró que la adopción de una dieta mediterránea en la prevención secundaria mejoró los resultados duros para el infarto de miocardio recurrente y la mortalidad por todas las causas, a pesar de que no hubo diferencias significativas de LDL (lipoproteinas de baja densidad) entre los dos grupos. Es el ácido alfa-linoleico, los polifenoles y los ácidos grasos omega-3 presentes en los frutos secos, el aceite de oliva extra virgen, las verduras y el pescado aceitoso lo que atenúan rápidamente la inflamación y la trombosis coronaria. Ambas dietas de control en estos estudios eran relativamente saludables, Es probable que se observen beneficios aún mayores si se comparan las dietas mediterráneas discutidas anteriormente con una dieta occidental típica.



El riesgo del colesterol LDL ha sido exagerado


Décadas de énfasis en la prioridad por bajar el colesterol plasmático, como si esto fuera un fin en sí mismo y conducir al mercado hacia el "efectivo para bajar el colesterol" y "bajo en grasa" de alimentos y medicamentos, ha sido equivocado. Los informes selectivos pueden explicar en parte esta idea errónea. El experimento coronario de Minnesota revela que la sustitución de grasas saturadas por aceites vegetales que contienen ácido linoleico aumenta el riesgo de mortalidad a pesar de las reducciones significativas de LDL y colesterol total.


Una alta proporción de lipoproteína de alta densidad (HDL) en el colesterol total es el mejor predictor de riesgo cardiovascular. Por lo tanto es este cálculo y no el colesterol LDL lo que realmente predice el riesgo.


Una alta relación HDL en el colesterol total es también un marcador sustituto para la resistencia a la insulina (es decir, la insulina sérica crónicamente elevada en la raíz de la enfermedad cardíaca, la diabetes tipo 2 y la obesidad). Una revisión sistemática reciente concluyó que el colesterol LDL no está asociado con enfermedad cardiovascular y está inversamente asociado con la mortalidad por todas las causas. La relación entre colesterol total y HDL se puede mejorar rápidamente con cambios en la dieta, como el reemplazo de carbohidratos refinados por alimentos sanos ricos en grasa tales como:

  • Almendras
  • Nueces
  • Maníes o cacahuetes
  • Aceite de oliva
  • Pescados (salmón, caballa, arenque, atún, etc.)
  • Semillas de girasol
  • Soja
  • Semillas o aceite de linaza
  • Aceite de maíz

Como combatir la resistencia a la insulina (niveles crónicamente altos de insulina sérica) e inflamación


En comparación con los individuos físicamente inactivos, aquellos que caminan unos 150 minutos por semana (o más) pueden aumentar la esperanza de vida entre 3,4 y 4,5 años, independientemente del peso corporal. Caminar regularmente también puede ser más efectivo que correr para prevenir la enfermedad coronaria. Y sólo 30 minutos de actividad moderada al día (más de tres veces por semana) mejora significativamente la sensibilidad a la insulina y ayuda a revertir la resistencia a la misma (es decir, disminuye los niveles crónicamente elevados de insulina que están asociados con la obesidad). Esto ocurre independiente de la pérdida de peso.

Otro factor de riesgo para la enfermedad coronaria es el estrés. Un trauma de la infancia puede conducir a una disminución de la esperanza de vida de hasta 20 años. El estrés crónico aumenta la resistencia de los receptores de glucocorticoides, lo que resulta en un fallo en la regulación de la respuesta inflamatoria. La combinación de un enfoque de estilo de vida en el sentido de una dieta saludable, de practicar actividad física en forma regular y la reducción del estrés, mejorará la calidad de vida y reducirá la mortalidad cardiovascular.

Es hora de cambiar el mensaje en el sentido de la prevención y tratamiento de la enfermedad coronaria. Lejos de medir los lípidos séricos y reducir la grasa saturada en la dieta, la enfermedad de la arteria coronaria es una patología inflamatoria crónica y puede ser reducida efectivamente caminando (casi) todos los días y comiendo comida real. Lamentablemente, no hay ningún modelo de negocio o mercado para ayudar a difundir esta intervención sencilla pero poderosa.


Referencias:
http://www.bmj.com/content/351/bmj.h3978
http://www.bmj.com/content/353/bmj.i1246